Cuatro a seis semanas. Empezamos con lo que ya tienes, sin instalar nada dentro de tus servicios ni tocar tu ruta crítica, y terminamos con un informe ejecutivo en el que cada hallazgo lleva su evidencia y cada palanca, sus euros.
Un volcado de tráfico, acceso de lectura a tu APM, las trazas de tu gateway. No instalamos nada en tus servicios ni tocamos tu ruta crítica. Cuanto más acceso nos des, más profundo llega el diagnóstico; el punto de partida, en cambio, es deliberadamente mínimo.
ServiceHop construye el modelo vivo de tu sistema y calcula el ranking de criticidad: qué servicios importan de verdad, más allá del volumen. Sobre ese ranking, un analista sénior dirige de tres a cinco investigaciones en profundidad, cruzando el modelo con tus propias herramientas (el APM, las trazas, el código, las facturas) hasta llegar a la causa raíz.
Hallazgos priorizados por impacto; palancas con coste, ahorro esperable y riesgo; y un apéndice de evidencia con la fuente, la consulta y la ventana temporal de cada cifra citada. Si hace falta, lo presentamos ante tu comité. El informe está escrito para provocar una decisión, no para decorar una estantería.
Qué importa, qué sobra y qué arreglar primero, ordenado por impacto estructural y no por volumen. Lo que un cuadro de mando no puede decirte.
Coste actual, ahorro esperable, esfuerzo y riesgo de cada recomendación. Recomendaciones con su grado de confianza claramente indicado; nunca promesas infladas.
Cada cifra con su fuente, su consulta y su ventana temporal. Distinguimos siempre lo medido de lo inferido y de la hipótesis. Puedes repetir cualquier cálculo.
El diagnóstico es la puerta de entrada; el valor se acumula con el acompañamiento continuo: un informe mensual de indicadores con la misma estructura, investigaciones bajo demanda cuando surge una pregunta nueva y la verificación de los arreglos. Cuando tu equipo aplica un cambio, volvemos a medir con las mismas reglas de evidencia y te decimos si ha funcionado.
El modelo se queda contigo. Cada investigación parte de todo lo aprendido en las anteriores: la segunda pregunta nunca empieza de cero.
No competimos con tu APM: lo usamos.
Los datos ya están ahí; la pregunta, no. Los hallazgos del diagnóstico llevaban años en las herramientas de sus dueños; nadie los miraba con la pregunta correcta.
Compara condiciones: semanas en lugar de trimestres, la evidencia dentro del informe (reproducible, no en capturas) y un modelo que se queda, de modo que la siguiente pregunta no parte de cero.
Puede hacerlo, con un tiempo que normalmente no tiene. Hay comités en los que unos números presentados por un tercero neutral se defienden mejor que los de cualquier parte interesada.
Útil para responder a incidentes. Para el desperdicio estructural y las decisiones de contrato le faltan dos cosas: fuentes más allá de su proveedor y cifras que se puedan reproducir ante un comité.
«Esto me lo monto yo con un agente de IA en dos tardes.»
Es verdad: el prototipo se monta rápido, y cada vez más. La diferencia no es el agente. Es el motor determinista que hace reproducible cada cifra ante un comité; el criterio de qué preguntar y en qué orden, destilado de kilómetros de investigaciones reales; la disciplina de verificación que evita conclusiones falsas dichas con total seguridad (el error más caro de los agentes sin supervisión); y alguien que firma el informe y responde de él.
Diagnóstico · 4 a 6 semanas · con lo que ya tienes
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